Un instante de la vida en uno de los lugares mas extremos del planeta. la luz que envuelve la escena con la naturalidad de los niños Inuit ,transmiten inocencia , resistencia y conexión con la naturaleza.
La presencia del cachorro refuerza el vinculo entre vida , compañía y supervivencia en un mundo de hielo y silencio. Un homenaje a la etnia Inuit que aún conserva la esencia mas humana del mundo.

